Año 2026

Editoriales de la coyuntura nacional en Ecuador y del contexto internacional

Brasil, ¿izquierdas o derechas?

Esta disputa de los extremos o falsa superioridad moral coloca a dos posiciones irreconciliables que, sin embargo, ponen en primer lugar al Estado desde diversas vertientes

Diario La Hora, miércoles 21 de octubre de 2026.

El resultado de la elección en Brasil este próximo domingo tiene dos escenarios: la continuidad y radicalización del Lulismo o el regreso y también la radicalización del Bolsonarismo. Es decir, un país polarizado y que tiene como primera tarea la reconstitución de su tejido social. Es un país que va herido a las urnas. Este fenómeno no es único, pues evidencia un síntoma del deterioro de la democracia por dentro, en especial debido a la radicalización de las narrativas en contra del otro (enemigo) y la búsqueda de soluciones (innegociables) a problemas como la inseguridad, el desempleo, la convivencia con los otros distintos.

Esta disputa de los extremos o falsa superioridad moral coloca a dos posiciones irreconciliables que, sin embargo, ponen en primer lugar al Estado desde diversas vertientes. Por un lado,  los nuevos leviatanes que buscan “orden y seguridad” a toda costa y sobre todas las cosas, porque el “hombre es el lobo del hombre” y el Estado debe crear una esfera de control, en desmedro incluso de las libertades, mientras que por el otro lado, está la idea de que Estado debe corregir las asimetrías o brechas socioeconómicas, porque el hombre es bueno por naturaleza y más bien es el contexto quien lo transforma, sin que se pierdan las libertades.

En caso de ganar el Lulismo, su tendencia buscará robustecer la tendencia en alianza con el gobierno de México con las propias particularidades de cada uno, pero si hay un escenario contrario, el Bolsonarismo acelerará su ingreso al Escudo de las Américas, sin que ello signifique que las derechas son uniformes, pues el tiempo determinará en qué y cómo coinciden los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica, El Salvador, Argentina en temas más pragmáticos como el combate contra la inseguridad, el comercio, las políticas migratorias y su política exterior.

La pregunta a resolver es si el ganador, más allá de quien sea, tomará una posición más pragmática en su relación con China, Rusia y la guerra con Ucrania, y los países de Medio Oriente por el petróleo.  O, incluso, en temas como la disputa del control digital en temas de Inteligencia Artificial. Solo después del domingo tendremos unas pistas.


Democracia al límite

Junto con Paraguay y Guatemala, el 33% cree que la democracia puede funcionar sin elecciones. En cuanto a los principales problemas, Ecuador es el país que mayor porcentaje registra (37%) cuando las personas dicen que han sido agredidas o asaltadas o incluso algún pariente.

Diario La Hora, miércoles 14 de octubre de 2026.

Según el Latinobarómetro de las Américas en su informe del año 2026, Ecuador es el cuarto país en la región en donde se realiza el estudio, que presenta menos apoyo a la democracia (43%), 20 puntos menos de aquellos que están en los primeros lugares, Argentina, Uruguay y Costa Rica. Desde el ciclo de protestas en otubre de 2019, este país no se ha podido recuperar, pues la insatisfacción de las personas en cuanto a las demandas al Estado sigue siendo igual o peor. Junto con Paraguay y Guatemala, el 33% cree que la democracia puede funcionar sin elecciones. En cuanto a los principales problemas, Ecuador es el país que mayor porcentaje registra (37%) cuando las personas dicen que han sido agredidas o asaltadas o incluso algún pariente.

Nada es casual, pues la historia política responde a una trayectoria de acumulaciones, en donde las malas prácticas han sido la regularidad, entonces el problema no es de ayer sino desde la misma constitución como república y si quiere de las buenas intenciones no logradas en la transición de 1979. El resultado es una democracia de baja calidad, imposibilidad de un modelo económico, ausencia de políticas de Estado e incapacidad de acuerdos mínimos para mejorar la calidad de vida de la población, sobre todo de aquella en condiciones de pobreza multidimensional.

Desde 1830, año que Ecuador se constituye como república y el primer gobierno decide que la democracia será el tipo de régimen político, el país ha sido refundado en 20 ocasiones o su equivalente en el número de constituciones hasta la última del 2008. En promedio, cada una ha durado cerca de 10 años, por lo cual, el cambio a las reglas del juego ha sido una constante como lo que sucede con el sistema electoral (conversión de votos a escaños, circunscripciones y sus tamaños, número de organizaciones y autoridades, etc.), las leyes orgánicas (códigos), sin perder de vista una tradición caudillista autoritaria y el clivaje regional entre la Sierra y la Costa, política y económica. Otro aspecto es la desaparición de la política de ideas a cambio del teatro en Tik Tok.


El Ecuador de los dos mundos

La pobreza rural (41,7?%) es casi tres veces mayor que la urbana (15,7?%), según datos del INEC y la encuesta Enemdu a junio de 2025, citados en el libro 12 Retos Ecuador acuerdos mínimos para construir políticas de Estado.

Diario La Hora, miércoles 30 de septiembre de 2026.

No me refiero a la polarización política cuando hablo que el país está divido en dos, sino de la estructural diferencia que existe entre el mundo rural y el urbano, porque efectivamente son dos mundos para vergüenza de todos, pero en especial, por la irresponsabilidad de los gobiernos de turno sin excepción alguna. Las evidencias son inagotables. La pobreza rural (41,7?%) es casi tres veces mayor que la urbana (15,7?%), según datos del INEC y la encuesta Enemdu a junio de 2025, citados en el libro 12 Retos Ecuador acuerdos mínimos para construir políticas de Estado.

Esta pobreza, histórica y que se agudiza en la coyuntura, no solo nos dice que hay lugares del país, en donde la gente vive con menos de dos dólares al día, sino que el fenómeno es multidimensional y no solo de ingresos, porque las personas, en sus condiciones de vida, no acceden a los servicios básicos y peor aún, a una vivienda que pueda generar un sentido de dignidad. Entonces, las inequidades territoriales son, a mi modo de ver, el cáncer silencioso del Ecuador y eso ha generado y propicia frustraciones que devienen muchas veces en violencia, sin  perder de vista la inmigración a ciudades como Quito y Guayaquil.

En su momento, el libro 9 Retos que enfrenta el Ecuador, advertía que “existen brechas significativas en el Producto Interno Bruto per cápita por provincia: Orellana (11,95), Pichincha (7,98), Sucumbíos (6,35), Guayas (6,12) y Galápagos (6,02) presentan los valores más altos, mientras que Bolívar (2,56), Carchi (2,61), Morona Santiago (2,37) y Santa Elena (3,68) registran los más bajos. Esta evidencia refleja la concentración de actividad económica en ciertas provincias, pero también muestra que un mayor nivel de producción no necesariamente se traduce en desarrollo local” como en las provincias petroleras.

Para muestra otro botón, según cifras del INEC al 2024 y referenciadas en el libro 12 Retos Ecuador, “Las brechas son aún más notorias en alcantarillado (82,7 % urbano frente a 35,8 % rural) y en recolección de residuos (98,8 % y 70,8 %, respectivamente)”. En rubros como salud y educación, las cifras pueden ser peores todavía.


Likes no son votos ni triunfo

La industria del entretenimiento también se encuentra en la política. El dilema: ¿comediantes venidos a políticos o, al revés, políticos devenidos en malos comediantes?

Diario La Hora, miércoles 23 de septiembre de 2026.

La industria del entretenimiento también se encuentra en la política. El dilema: ¿comediantes venidos a políticos o, al revés, políticos devenidos en malos comediantes? La historia tiene evidencias que afirman el salto de las pantallas o las tablas a las más altas magistraturas de los estados como los casos del actor norteamericano Ronald Reagan, símbolo de los republicanos y mandatario recordado, y Volodimir Zelenski, actual presidente de Ucrania y también convertido en un símbolo de la resistencia. Dos casos atípicos y claros: tenían una carrera en el mundo del espectáculo y llegaron a la política.

En nuestro país, esos casos atípicos no han sucedido y contrariamente son diarias las distorsiones de los políticos que hacen cualquier cosa para hacerse de los votos. Vamos por orden. Los mensajes de campaña parecen obituarios, ya que todos los candidatos son increíbles abuelos, maravillosos esposos, excelentes padres, magníficos empleadores, incomparables suegros, mejores amigos. No hay ningún defecto personal. Por supuesto, todo al calor y en el calor de los hogares. Estos mensajes no animan, más bien nos ponen en sospecha. Luego que no se quejen de que sus vidas privadas están expuestas a la opinión pública.

Después. Todos compiten por atiborrar las redes de micro videos, infografías, fotos y cualquier parafernalia sin mensaje político, ideológico o propuesta de fondo. El silencio convertido en propuesta cero es común. Los recursos comunicacionales giran solo alrededor del entretenimiento y la tendencia de las redes. Entonces, son candidaturas para el entretenimiento y no para tomarlas en serio. Hay, además, la lectura equivocada de que likes, compartidos o comentarios positivos son votos. Definitivamente, no. La gente distingue entre la realidad, cruda y dura como es, de la alharaca.

En época de redes, ni siquiera hay demagogia, sino un vacío que se expresa en el insulto, la descalificación, la noticia falsa en unos candidatos vestidos de cocineros, haciendo gimnasio, dando abrazos y besos, visitando locales de comida… pensará antes de votar.


Encuestas de carne y hueso 

Estamos plagados de falsos positivos: encuestas que circulan en las redes sociales con ninguna o sospechosa metodología, sin firmas de responsabilidad, ingeniosas en diseño y utilizadas, definitivamente, para desorientar a la opinión pública.

Diario La Hora,domingo 20 de septiembre de 2026.

Estamos plagados de falsos positivos: encuestas que circulan en las redes sociales con ninguna o sospechosa metodología, sin firmas de responsabilidad, ingeniosas en diseño y utilizadas, definitivamente, para desorientar a la opinión pública. Hay de todos los sabores y colores, tratando de que el sentido de afirmación de los votantes por alguna candidatura no pierda la esperanza, sin embargo, y pese a que las elecciones están a la vuelta de la esquina, nada es predecible, porque las encuestadoras, incluso, aquellas con el mayor prestigio y años de experiencia han fracasado. No es un fenómeno local, ocurre en todos los países.

Se podrían plantear varias conjeturas acerca del fracaso de las encuestas: dicen lo que quieren oír sus clientes (pagadores), la metodología no tiene metodología, no hay lectura técnica de los resultados, no se entiende que una encuesta responde a un momento y no al resultado final de la elección, la gente responde todo lo contrario a como vota, los ejércitos de los troll center y las granjas editan y manipulan las encuestas, hay una guerra de encuestadoras por presentar primicias como resultados.

Ante el fracaso de las encuestas, los candidatos repiten, a manera de muletilla, que solo creen en las encuestas de carne y hueso, es decir, en las actitudes de aprecio, camaradería, escucha activa y el saludo de las personas en los recorridos, caravanas, eventos, mítines. Esta frase que se vacía de sentido, también tiene suposiciones como la confusión entre la expectativa de la población con la intención de voto, la intuición del candidato, las lecturas arbitrarias de los equipos de campaña, el efecto dañino de los aduladores y también el exceso de confianza.

Por sí solas, incluso las encuestas bien realizadas, sobre todo aquellas que tienen un interés académico, no son suficientes para entender al elector, porque la realidad -en términos de intención de voto- requiere profundizar las causas que explican la simpatía, aceptación y rechazo por determinada candidatura, en definitiva, la intención de voto. Al final, los resultados de las elecciones se conocerán en noviembre y nos entregarán el escáner definitivo.


Pruebas PISA nos dieron una pisa

Ocho de cada 10 estudiantes muestran deficiencias en una de las tres dimensiones: lengua, matemática o ciencias. De dónde salen estos resultados: del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025.

Diario La Hora,domingo 13 de septiembre de 2026.

¿Secreto a voces o resignación de las autoridades para mejorar la educación? En su gran mayoría, los estudiantes de colegio no comprenden lo que leen, es decir, son analfabetos funcionales; la matemática parecería ser la bestia negra y las ciencias un episodio ingrato en la vida escolar. La radiografía no puede ser más pesimista. Dos palabras para el diagnóstico: terapia intensiva. ¿Qué plan tienen las autoridades para dedicarse a lo importante? Resulta, entonces, que en Ecuador no solo tenemos desnutrición crónica infantil, sino que además decenas de miles de niños y niñas, y jóvenes son incapaces de enfrentarse al mundo, a ese ogro demandante por un paupérrimo desempeño.

¿Este problema es coyuntural o recorre nuestra realidad por decenas de años? La respuesta es un contundente: el problema estructural, sin embargo, la actualidad dice que ocho de cada 10 estudiantes muestran deficiencias en una de las tres dimensiones: lengua, matemática o ciencias. De dónde salen estos resultados: del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025 en conexión con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los problemas son estructurales y vienen con las mismas causalidades: condiciones socioeconómicas de los estudiantes, sobre todo en la zona rural. Niños y jóvenes van cada día a la escuela y el colegio mal alimentados, no cuentan con los materiales adecuados, escasea la conectividad, no están en condiciones de competencia ni siquiera con nuestros países vecinos. A ello, se debe sumar establecimientos sin la infraestructura óptima, en buen estado y con la tecnología que se requiere. Aparte, miles de docentes convertidos en hacedores de matrices y procesos administrativos.

Esta situación se ha exacerbado desde la pandemia, porque hay un deterioro sistemático, agresivo y acelerado de las malas condiciones, sin perder de vista la reflexión acerca del modelo educativo, los métodos de educación, los resultados de aprendizaje, las competencias que se esperan desarrollar, la formación y actualización de los docentes, y sobre todo la inexistencia de una política de Estado que coloque a la educación en el principal motor de desarrollo.

 


Improvisados con suerte y dinero

Detrás de la selección interna de los partidos de gente incapaz se encuentra la estrategia de no hacer sombra al líder.

Diario La Hora,domingo 06 de septiembre de 2026.

¿Están los que deben estar en la política ecuatoriana? La respuesta es sencilla, pero lamentable: no. Hay una descomposición progresiva del sistema de partidos (de las tiendas que tienen solo el membrete)  y que se caracteriza en fenómenos recurrentes como la crisis de representación y sus propias cualidades por las mismas reglas del juego electoral, pero que son acentuadas por los caudillos de las organizaciones devenidas en emprendimientos electorales.

Ante la ausencia de cuadros para la administración de la cosa pública, porque no hay escuelas de formación, los procesos de selección son vergonzosos. Se escogen personajes populares (no los mejores), adinerados sin experiencia pública, suertudos y suertudas que aterrizaron en alguna lista porque el “destino” quiso y además les sonrió.

En la dimensión de los suertudos y las suertudas hay varias características del contexto. Una de ellas es que fueron escogidos por un líder con amplia votación y se produjo el fenómeno de arrastre y endoso. Es decir, el único esfuerzo que hicieron los suertudos fue la empatía con el caudillo, en algunos casos probar suerte ofreciendo su nombre para integrar alguna lista o simplemente audacia, porque no hay sangre en la cara. Muchos de los tocados por la fortuna llegaron a ser concejales, asambleístas, vocales de junta parroquial, parlamentarios andinos, integran el Consejo de Participación Ciudadana, entre otros. La lista es larga y vergonzosa.

La consecuencia del efecto suerte es la improvisación, por un lado, y el ventriloquismo, por otro. Lo primero se delata y lo segundo salpica a la opinión pública. No es de ahora, es una malsana tradición que se ha consolidado, poque detrás de la selección interna de los partidos de gente incapaz se encuentra la estrategia de no hacer sombra al líder, por tanto, se necesitan personas que no tengan criterio, nada de propuestas, sino más bien que se sometan, alcen las manos y aplaudan.

Siempre hay excepciones, pero se apagan lentamente porque su presencia no le conviene a un sistema adicto a las malas prácticas. Reinaugurar un sistema de partidos es titánico, pero urgente.


Farmear aura, ¿WTF?

¿Qué necesitan los jóvenes para creer en el país? Dicho en su lenguaje: que las autoridades sepan farmear aura por el manejo eficiente y transparente de los recursos públicos.

Diario La Hora,domingo 30 de agosto de 2026.

¿Qué personajes fueron derrotados cuando trataron de farmear aura esta semana? Indudablemente, la actual prefecta de Esmeraldas, quien desatinadamente y en campaña para su reelección, asumió que copiaba cuando era estudiante y que pese a ello o, mejor dicho, con ese antecedente, es ahora autoridad de la provincia. Repudiable desde donde se escuche, pues alardear la trampa y la viveza criolla, incluso pone en  duda cómo fue escalonando luego en sus funciones.

Entonces, WTF para los copiones, quienes avivan el atajo, aplauden el ascenso meteórico sin esfuerzo. Solo hace una semana, pasé por Esmeraldas y aun cuando, los problemas de esta provincia maravillosa, verde y mágica, no sean de ahora, resulta inconcebible el estado de la carretera desde el tramo de Quinindé, la ausencia de agua potable, alcantarillado, la informalidad como manera de vida, es decir, la naturalización de la desidia. La mala elección histórica de sus autoridades pasa la factura. ¿Esmeraldas tan bella y tan desatendida?

Imagen de IA

Cuando el vivo (entre comillas) vive del tonto y el tonto de su trabajo, estamos en la inmunda. ¿Qué necesitan los jóvenes para creer en el país? Dicho en su lenguaje: que las autoridades sepan farmear aura por el manejo eficiente y transparente de los recursos públicos, que sean sensibles ante la desidia, que no queden en la banalidad y resuelvan problemas estructurales, que no hagan del Estado un negocio o botín de turno,. Es inmisericorde que un país como el nuestro nos demos el lujo de tolerar la corrupción, la mediocridad de los funcionarios, la improvisación, la grotesca manera de hacer política.

WTF a la política que nos lleva todos los días al caos, al sálvese quien pueda, al abuso de poder. WTF a los apostadores del incompetente de turno en todos periodos sin excepción alguna. WTF a las elites que han fracasado por su desorientación y pragmatismo. WTF a la impunidad y a quienes se burlan o viven de la pobreza con sus discursos populistas. Al otro lado de este grupo hay millones de ecuatorianos y ecuatorianas que farmean aura tratando de llevar un poco de comida a casa, comprar media receta médica y tapando las deudas de todos los meses para hacer nuevos baches.


¿Por quiénes votan los jóvenes?

Los jóvenes son el segmento mayoritario que elegirá a las autoridades locales 

Diario La Hora,domingo 23 de agosto de 2026.

Los jóvenes son el segmento mayoritario que elegirá a las autoridades locales este noviembre. Representan el 26.71% entre los 18 a 29 años o su equivalente a 3.723.242 de votos. Para quienes tienen voto discrecional, 16 y 17 años, son aproximadamente 600 mil. En otras palabras, deciden el futuro de los niños, adultos y ancianos. Eso explica, porqué -sin excepción alguna- todos los candidatos quieren congraciarse con ellos, ser aceptados, en definitiva llegar a obtener su favor en las urnas. ¿Qué les interesa ahora a los jóvenes de la sociedad en general? Muchas cosas, sin duda, pero son aspectos claves el empleo, la seguridad, el reconocimiento de su identidad.

Al hablar de los jóvenes se puede cometer el gravísimo error de caer en las generalidades. El debate gana en calidad y comprensión cuando reconocemos su condición socioeconómica, su mapa mental para la movilidad en las ciudades, sus hábitos de consumo de las tecnologías, el papel que juegan sus amigos reales y los virtuales, los pasatiempos. Y aunque sea trasversal la edad, no tienen los mismos referentes, lecturas, estudios posibilidades, ingresos, certezas, planes de vida. Eso significa que ninguna campaña electoral por más deslumbrante que sea solucionará los problemas de los jóvenes de la noche a la mañana.

Sin embargo, también hay problemas transversales y que al día de hoy superan las diferencias que se mencionaron: el miedo por la inseguridad, el temor a las distintas manifestaciones de violencia, la desconfianza por casi todo y todos, la ausencia de espacios públicos seguros, la idea de que alguien está mirando, persiguiendo, acosando tanto en los planos real, así como en el virtual; mientras que por otra parte, están la ausencia de oportunidades laborales y la imposibilidad de seguir estudiando para un número muy importante de 200 mil bachilleres cada año.

Ganar la voluntad electoral de los jóvenes es lo más complejo, pues ellos tienen claro que las soluciones no son inmediatas, pero sí pueden ser creíbles si vienen de un alguien que conoce los problemas, presenta alternativas, es sensible y tiene credenciales éticas.

 


¿Reelección con cancha inclinada?

A propósito de las elecciones para alcaldes, prefectos, concejales y vocales de juntas parroquiales en Ecuador 

Diario La Hora,domingo 16 de agosto de 2026.

La reelección de autoridades inclina la cancha electoral, porque no hay igualdad de condiciones.

La reelección de autoridades inclina la cancha electoral, porque no hay igualdad de condiciones para los demás candidatos que pretenden ganar la contienda, mientras alcaldes, prefectos o concejales en funciones y además como candidatos inauguran obras (o las reinauguran, utilizan el aparataje público, condicionan -en algunos casos-  la estabilidad de los funcionarios, usan los medios de comunicación de las instituciones). Pese a todo ello, Cynthia Viteri y Augusto Barrera perdieron las elecciones para alcalde en Guayaquil y Quito. ¿Mala gestión, voto castigo o hubo mejores candidatos?

Sin embargo, también se registran reelecciones sucesivas y exitosas debido a sus gestiones en nombres como Paco Moncayo en Quito, Jaime Nebot en Guayaquil, Fernando Callejas en Ambato, Bolívar Castillo y Jorge Bailón en Loja, Fernando Cordero en Cuenca; pero tampoco lograron volver una vez más Paco, Rodrigo Paz y el eterno candidato Castillo, que ahora corre una vez más. Cada elección es diferente, porque el electorado construye expectativas no acerca de lo que fue (nostalgia), sino de las problemáticas del ahora y de cómo resolverlas mañana. No se puede vivir de la remembranza, sí de las soluciones urgentes.

Las elecciones locales son de suma importancia, porque las alcaldías son lo más próximo al ciudadano, es ahí donde se deben procesar y resolver las demandas con agilidad, técnica, sensibilidad, ética y sostenibilidad. De hecho, estos espacios han sostenido al Ecuador a falta de gobiernos centrales coherentes con las necesidades locales y seccionales. Ecuador acudirá a las urnas en un contexto de incertidumbre y denuncias a llover en contra de varias autoridades debido al sospechoso manejo de los recursos públicos.

El reto mayor a noviembre de este año es recomponer el tejido social a través del voto, en el sentido de elegir autoridades ejemplificadoras en su vida pública y con un afán incuestionable de servicio. Entramos a unos meses de efervescencia política, en donde las apuesta son por la sensatez, el bienestar y planes de gobierno eficientes para las ciudades y las provincias.


 

Enriquecimiento ilícito

Diario La Hora,domingo 09 de agosto de 2026.

¿Se puede acumular una fortuna con el salario de alcalde, prefecto, concejal, asambleísta, gobernador, parlamentario andino, presidente, vicepresidente, fiscal, consejero electoral, ministro, subsecretario? Definitivamente, no. Sin embargo, nos salpica a la cara la desfachatez, los autos de alta gama, las mansiones, los súper viajes de vacaciones al extranjero, las joyas y el estilo de vida al estilo el Cartel de los Sapos de algunos y algunas, me refiero a la telenovela colombiana que describía con lujo de detalles la vida de los capos y las reinas de la mafia.

¿Acaso no era un secreto a voces el ascenso meteórico que ciertas personas lograron en poco tiempo desde que entraron al Estado en los diferentes gobiernos sin excepción alguna? El sentido común se impone, pues una multiplicación sencilla desmiente las obscenas fortunas. Es decir, lo que gana un alto funcionario por el tiempo que estuvo en su cargo, un simple mortal no llegaría en decenas de años, a leer sumas que contengan  seis ceros o más en su cuenta. En fin, apenas se destapa un poco de la olla de grillos, pero el rabo de paja seguramente será más largo y con penetración en miles de personas.

Que no se confunda, por cierto, el derecho a ocupar un cargo político con el abuso injustificado de los recursos públicos. No obstante, las cartas siempre estuvieron echadas a la mesa, nada nuevo bajo el sol. Más bien, son elementos de la corrupción y la impunidad que se naturalizaron y se tomaron la triste conversación cotidiana. Pero, luego esa conversación se diluye por algo más complejo.

A la vuelta de la esquina se aproximan unas elecciones que nos ponen frente al espejo una vez más y cada quien escogerá entre quedarse ralentizado o romper ese pasado atávico. Ni optimista en exceso ni fatalista a morir, simplemente realista. Sin duda, nos cuesta tanto reorientar la gestión política, el tan mentado giro ético por necesario, urgente e impostergable. ¿Enriquecimiento ilícito de ayer, de ahora y acaso de mañana, también? Usted, decide, entonces, mañana no se quede de su voto.