Después del ataque militar que perpetró el ejército de Colombia a territorio ecuatoriano en el 2008, en donde estaba ubicado al campamento de la guerrilla de las FARC en el sector de Angostura, el gobierno de Rafael Correa conformó la Comisión de Transparencia y Verdad que investigó el hecho. Uno de sus integrantes, Francisco Huerta Montalvo (+), político de amplia trayectoria, había dicho que se comenzaba a configurar una “narcodemocracia”, debido a la influencia de los carteles de la droga en la política ecuatoriana y la influencia de la guerrilla.
Cabe retroceder en el tiempo, pues la violencia política, ahora expresada en el magnicidio en contra del candidato a la presidencia, Fernando Villavicencio Valencia, el 9 de agosto en la ciudad de Quito, tiene historia, nombres y apellidos. El aspirante a la primera magistratura como periodista de investigación, primero, y asesor legislativo y asambleísta después, denunció la penetración del narcotráfcio en la democracia, debido al oscuro financiamiento de las campañas electorales de varios candidatos a distintas dignidades.
Las denuncias de Villavicencio siguen su curso en la Fiscalía General del Estado. En su lucha contra la corrupción y la impunidad señaló varios delitos producidos en los gobiernos de Rafael Correa, Lenín Moreno y Guillermo Lasso. El más importante fue el caso Odebrecht y las intermediaciones petroleras. Para la opinión pública, este candidato se había convertido en “denunciólogo”, pues se había abierto muchos frentes, pero en especial el correísmo. En este clima de violencia, al asesinato en contra de Villavicencio, le antecede el del alcalde de la ciudad de Manta, Agustín Intriago, dos semanas antes y también bajo la modalidad de sicariato.
Ecuador atraviesa la peor crisis de seguridad en combinación con la inestabilidad de las instituciones democráticas, debilidad gubernamental y descrédito en los partidos políticos. La crisis se expresa en las masacres carcelarias debido al enfrentamiento entre las bandas que las controlan, los crímenes bajo la modalidad de sicariato, sobre todo en la Zona 8 que comprende los cantones de Guayaquil, Durán y Samborondón en la Costa, y la disputa territorial por el control de los corredores de la droga que se va hacia Europa y Estados Unidos. Se podría cerrar el año con 40 homicidios cada 100 mil habitantes. Ahora, el crimen organizado apunta en contra de los políticos.
En este clima, el gobierno del presidente Guillermo Lasso no ha podido controlar la ola de violencia en las cárceles y en las calles, pese a que sigue anunciando su éxito en el decomiso de droga, mayor al de los gobiernos de sus antecesores. A pocos meses que termine su mandato, las cosas se le ponen más cuesta arriba, pues a más de sus bajos niveles de aprobación y credibilidad, se junta el asesinato de Villavicencio y la imposibilidad de garantizar unas elecciones en paz.
Tablero electoral incierto
El 20 de agosto se producirán las elecciones en Ecuador para conformar la Asamblea Nacional con 137 legisladores y el binomio presidencial sin que todavía se conozca la posibilidad de una segunda vuelta. En este contexto, Fernando Villavicencio estaba ocupando un segundo lugar en las encuestas dentro de los ocho candidatos. Es incierto lo que pueda ocurrir con su votación, pues él representaba el anticorreísmo duro que incluye facciones de todo tipo, izquierda, centro y derecha. En Ecuador, la oposición a Correa se ha mostrado fragmentada y es polifónica.
Los mensajes fuertes de la campaña de Villavicencio fueron su valentía para combatir a las mafias, la lucha contra la corrupción y la impunidad. En sus mítines reiteraba que al ganar las elecciones les fijaría un plazo a las bandas del crimen organizado para que entreguen las armas, caso contrario, empezaría una guerra sin tregua. Por estas alocuciones, habría recibido varias amenazas de las bandas que controlan las cárceles y el negocio de las drogas.
El movimiento nacional que auspiciaba la candidatura de Villavicencio, Construye listas 25, tiene entre su dirigencia a exfuncionarios del gobierno de Lenín Moreno como la exministra de Gobierno, María Paula Romo y el General, Patricio Carrillo, ex Comandante General de la Policía y también exministro del Interior de Guillermo Lasso, declarados anticorreístas. El asesinato del candidato podría producir un voto favorable para sus asambleístas e incluso para el nuevo binomio, en donde se mantendría como vicepresidenta, Andrea González y se acaba de elegir al periodista Christian Zurita como sucesor de Villavicencio.
En el espectro político no hay una figura que se asemeje a la de Fernando Villavicencio y que persiga sus mismos fines. En esta coyuntura, los candidatos que le siguen en las encuestas hasta antes del debate, Otto Sonnenholzner (centro), Yaku Pérez (izquierda ambientalista) y Jean Topic (derecha) tratarán de convencer al electorado del presidenciable, dando un giro a sus campañas, en sus mensajes y estrategias.
Una vez más, las encuestas fracasaron. De manera meteórica y generando sorpresa, el candidato más joven de la cotienda, Daniel Noboa (35 años) pasa en segundo lugar al balotaje y se enfrentará contra el correísmo representado por Luis González, fiel militante de la Revolución Ciudadana y su líder, el expresidente Rafael Correa.
Las claves de la exitosa y silente campaña de Noboa son: un trabajo eficiente en logística, uso de recursos y conocimiento del territorio nacional, sobre todo de las áreas más pauperizadas, a las cuales su padre, el cinco veces candidato Álvaro Noboa, recorrió y llegó con una potente estrategia asistencial. El segundo aspecto es el mapeo de actores claves que actúan con la lógica de las redes, seguido de un mensaje renovador de la política e imagen fresca. Ahora, Daniel puede cumplir el sueño de su padre, pero en otro contexto y retos completamente diferentes y más retadores.
A esta altura de las elecciones, la seguridad se convierte en la primera exigencia de los ecuatorianos y le siguen el desempleo, la lucha contra la corrupción y la impunidad, el acceso a la salud y la educación. Ese el mensaje para los finalistas.
@cesarulloa_77
